Las cualidades del buen líder en tiempos de crisis

qué es el liderazgo en tiempos de crisis

Las cualidades del liderazgo en tiempos de crisis

La gestión de los efectos de una crisis económica generalmente requiere que se eche por la borda todo lo que se venía haciendo y que los niveles responsables de la empresa se vean envueltos en lo que se conoce como “gestión del cambio”. No se trata tan solo de enfrentar la situación de un mercado en contracción, sino de gestionar correctamente el proceso de transformación de la organización que muchas veces acompaña los períodos de crisis de la economía.

 

En consecuencia, para elevar las probabilidades de éxito de este doble desafío no se trata tan sólo de recortar gastos y costes, manejar con extremo control las finanzas de la empresa, sino que, además, los niveles de dirección (los líderes de la organización) deben reforzar su liderazgo y concentrarse en los siguientes siete aspectos críticos.

 

las cualidades del liderazgo en tiempos de crisis

7  factores esenciales que debe tener un líder

1

ESTRATEGIA Y TÁCTICA

  ¿Cómo planificar cuando cambia el panorama competitivo de momento a momento? ¿Cómo ser una referencia cuando todo es incierto? ¿Cómo solicitar un mayor esfuerzo para mejorar en un contexto que requiere de cambios repentinos en la estrategia?

 

Esto se logra con la comunicación y el liderazgo, la capacidad de decisión y las habilidades y capacidad para trabajar en equipo.

Los elementos estratégicos del éxito son: rapidez de acción, el estado de alerta, la capacidad de reacción y la habilidad para cambiar constantemente de táctica.

Estas habilidades tácticas y estratégicas son especialmente importantes para las medianas y pequeñas empresas, que deben centrarse en la calidad, incluida la de la organización y la gestión, para tener un elemento más de competitividad en un mercado cada vez más internacional.

2

CAPACIDAD DE GUÍA

  El líder acepta la confrontación ya que su liderazgo no depende del nivel jerárquico que ocupa, sino del consenso general que gana cada día estando en primera línea, junto con el equipo, haciendo que sus integrantes se sientan ser los verdaderos protagonistas. La palabra de orden no es «tú», sino «nosotros»; no es “vosotros debéis”, sino “debemos”.

 

El líder debe ser un buen comunicador, no sólo con palabras sino con el lenguaje de todo el cuerpo. A veces, es un gesto informal el que hace la diferencia. Al margen de las funciones formales de comunicación, son las habilidades interpersonales, la interacción y el intercambio. El estilo del líder debe animar al equipo, dando importancia a todas las personas que lo componen, demostrando que las conocen en primera persona.

3

RESILIENCIA

  Hay una interesante relación entre el concepto de liderazgo y resiliencia o capacidad de recuperación. Resiliencia, en general, es la capacidad para volver a las condiciones iniciales tras la acción de un agente externo; es la capacidad de afrontar con éxito una situación que produce un elevado nivel de estrés y, además, de adaptarse positivamente a las circunstancias negativas que produce esa situación.

 

En otras palabras, es la capacidad que tiene una persona para afrontar una situación desfavorable, adaptarse a las circunstancias adversas y para recuperarse. En los momentos difíciles es muy útil desarrollar la capacidad para enfrentar los problemas como oportunidades de cambio y como un reto para innovar. Las personas resilientes no niegan las experiencias negativas, pero las transforman en oportunidades de formación y crecimiento.

4

ACCIÓN CONSTANTE

  Otro aspecto importante es el llamado «cansancio operativo» ya que induce a bajar la guardia y a ser más vulnerables.

 

El «líder» debe ser capaz de mantener el entusiasmo y el espíritu de equipo siempre, incluso en estos momentos tan delicados. No sólo eso, otro escollo se puede presentar debido a que, después de muchos meses en una tierra de conflictos, ya sabes todos los detalles de esta área. Incluso en el trabajo diario es difícil mantener en alto el umbral de atención mientras se hacen «las mismas cosas de siempre.» El líder debe ser una motivación continua mediante el ejemplo, con sus acciones y actitudes, no sólo de palabras.

5

DECISIONES

  Los dirigentes, por supuesto, deben ser capaces de tomar decisiones. Pero, en tiempos de incertidumbre debe hacerlo de acuerdo con sus prioridades.

 

En ese contexto, la gestión de urgencias inesperadas requiere experiencia, una buena dosis de inteligencia, el instinto, la intuición; que son características que se perfeccionan con la experiencia en el campo.

6

LA COMUNICACIÓN EXTERNA

  En los negocios hay profesionales específicos para esta función, pero el líder debe ser capaz de hacer frente, incluso él solo, a las situaciones de comunicación (ejemplo clásico, con la prensa), quizás sobre asuntos muy sensibles (información confidencial), con suficiente competencia y profesionalidad.

7

CONTROLAR EL ESTRÉS

  Es crucial el manejo del estrés empresarial. El empresario debe ser capaz de crear un clima y un ambiente de negocios que satisfagan las expectativas y necesidades del personal.

 

Por eso, el estrés también debe ser abordado con espíritu de equipo: un sentido de pertenencia es fundamental, ya que consolida el grupo. Y si en una situación de crisis es necesario hacer frente a situaciones extremas, la eficaz gestión del estrés es un elemento que puede mejorar el rendimiento y por tanto promover el crecimiento.

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