En el ámbito del networking, hay una figura que destaca por haber devuelto a las relaciones profesionales algo que nunca debieron perder: la humanidad. Frente a una visión instrumental del contacto, basada en el interés inmediato y la transacción rápida, Cipri Quintas propone una filosofía radicalmente distinta: el networking como una forma de cuidar personas.
Empresario, conector incansable, defensor del valor del encuentro y, sobre todo, muy buena gente, Quintas no habla de networking como técnica, sino como actitud vital. Su planteamiento no nace de una teoría académica, sino de décadas de práctica real, de conversaciones, de cafés, de presentaciones hechas sin pedir nada a cambio y de una convicción profunda:
Las relaciones son el activo más importante que podemos construir a lo largo de la vida profesional y personal.
Cipri Quintas: El networking no va de vender, va de estar
Uno de los pilares fundamentales del pensamiento de Cipri Quintas es desmontar una confusión muy extendida: networking no es vender. De hecho, vender demasiado pronto suele ser la mejor manera de romper una relación antes de que exista.
Para Quintas, el networking empieza mucho antes de que haya una oportunidad de negocio. Empieza cuando alguien:
Escucha sin prisa
Escuchar no como una pausa mientras preparo mi discurso, sino como un acto genuino de interés. Escuchar sin reloj, sin interrumpir, sin buscar inmediatamente cómo capitalizar lo que el otro dice. En un entorno saturado de mensajes y egos, quien escucha con atención se convierte en alguien valioso. La escucha crea espacio, y en ese espacio nacen las relaciones sólidas.
Recuerda nombres, historias y detalles
Recordar es una forma de respeto. Cuando recuerdas el nombre de alguien, su contexto, una preocupación que compartió o un proyecto que mencionó meses atrás, estás diciendo sin palabras: “me importas”. En el enfoque de Quintas, la memoria relacional es una de las herramientas más poderosas del networking, porque convierte encuentros puntuales en vínculos continuados.
Presenta a personas que pueden ayudarse
El networking no gira alrededor del “yo”, sino del “entre”. Poner en contacto a dos personas que pueden aportarse valor mutuo, sin esperar nada a cambio, es uno de los actos más generosos de su filosofía. A largo plazo, quien conecta desde la generosidad se convierte en nodo de confianza dentro de la red.
Estar disponible sin agenda oculta
Quizá este sea el punto más diferencial. Estar sin agenda oculta implica acercarse a las personas sin una intención instrumental inmediata. No preguntar “¿qué me puede aportar?”, sino “¿cómo puedo estar presente?”. Esa ausencia de cálculo se percibe, se agradece y, paradójicamente, es lo que termina generando oportunidades reales y sostenibles.
Este enfoque conecta de manera directa con la inteligencia relacional: la capacidad de comprender que cada interacción deja una huella, y que esa huella es la base de la confianza futura.
Cipri Quintas: La memoria como acto de respeto
El valor de la memoria es uno de los conceptos más interesantes que atraviesa su filosofía. Recordar no es un gesto trivial; es una forma profunda de reconocimiento.
Recordar:
- El nombre de una persona
- Su proyecto
- Su momento vital
- Una conversación pasada
Estos elementos no solo fortalecen la relación, sino que transmiten un mensaje claro: importas. En un mundo acelerado, donde la atención es un bien escaso, recordar se convierte en un acto de generosidad y respeto.
Desde la marca personal, esta idea es clave: no se trata de ser inolvidable por lo que decimos de nosotros, sino por cómo hacemos sentir a los demás.
Cipri Quintas: Conectar personas o el networking multiplicador
Cipri Quintas insiste en una idea que transforma por completo la lógica tradicional del networking: el verdadero networker no es el que pide, sino el que da y conecta.
Poner en contacto a dos personas que pueden ayudarse entre sí, sin esperar nada inmediato, genera un efecto multiplicador. Esa conexión crea valor más allá de uno mismo y sitúa a la persona como nodo de confianza dentro de la red.
Cipri Quintas: Una lección para la marca personal
Integrar la filosofía de Cipri Quintas en un plan de marca personal implica un cambio profundo de mentalidad:
- De la visibilidad al vínculo
- Del interés al cuidado
- Del corto plazo al legado
La marca personal deja de ser una estrategia de autopromoción para convertirse en una red de relaciones vivas, sostenidas por la confianza y la utilidad mutua.
En un mundo donde todo parece acelerado y efímero, la propuesta de Cipri Quintas es casi contracultural: ir despacio, cuidar a las personas y confiar en que las relaciones bien construidas siempre encuentran su camino.


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